Aún recuerda Aurora el nerviosismo y la ilusión de aquella mañana. La sensación de comenzar una nueva aventura, nuevos viajes hacia increíbles destinos de los que sólo había oído hablar.

Pero antes de aquella mañana, Aurora había emprendido un viaje un poco diferente.

Todo empezó el día en el que Aurora encontró un extraño libro en cuya portada apenas se podía leer un gastado mensaje:

‘El viaje de … ’ .

A medida que lo leía y pasaba sus páginas, descubría que de alguna manera estaba dirigido a ella. Pensó que quizás si seguía las instrucciones del libro podría cumplir su sueño. Así que comenzó a contar las historias del libro a sus familiares, profesores y amigos. A medida que contaba sus historias a la gente del pueblo, eran más los que querían seguir escuchándolas y ayudarle a cumplir su sueño.

En esas historias se hablaba de amor y fraternidad, de la importancia del trabajo bien hecho, de solidaridad y colaboración, de compromiso y responsabilidad, y hasta de afrontar los problemas con una mirada valiente. 

Con la ayuda de todos se hizo posible que llegara aquella mañana en la que Aurora era toda nervios e ilusión porque al fin empezaría su aventura. Al volver la vista atrás recordó con una sonrisa el día en el que encontró aquel extraño libro que le dio la oportunidad de cumplir su sueño, y no pudo evitar sentir una nostalgia feliz al observar que en aquel desgastado mensaje de la portada se podía ahora leer con claridad:

‘El viaje de Aurora’